Atraído por la fama de un gran Maestro capaz de tener respuesta para todo, un hombre taimado decidió ponerle a prueba. Pensó: “llevaré un pájaro encerrado en mis manos y preguntaré al Maestro si el pájaro está vivo o si está muerto. Si dice que vivo, apretaré las manos y le mostraré posteriormente su cadáver. Si dice que muerto abriré las manos de manera que salga volando”. Así pensó y así obro su maquinación,  de manera que una vez ante la presencia del maestro le inquirió: “¿Maestro, el pájaro que llevo entre las manos, está vivo o está muerto?”… Y el Maestro respondió: “¡La respuesta está en tus manos!”.

Cuento tradicional griego