Según el filósofo Kant lo bello “es una finalidad sin fin”, “intencionalidad sin intención”. Y aquí la hermosura que envuelve a los fiordos noruegos nos hace sentir el desprejuicio de todo, porque la belleza es subjetiva pero universalizable, porque muestra la relación que se produce entre la representación y una satisfacción especial que se caracteriza por el desinterés.
Según la definición de la enciclopedia, un fiordo es un entrante del mar en la costa, profundo, largo y estrecho, bordeado por paredes casi verticales, que resulta de la inmersión de un valle por un glaciar cuaternario. Son característicos los de las costas de Noruega, Escocia, Canadá, Groenlandia e Islandia en el hemisferio norte, y los de Chile y Nueva Zelanda en el hemisferio sur. Y según quien escribe se trata de un paraje donde las emociones afloran para hacer sentir al alma parte de un todo, más allá del cuerpo.
Realmente los fiordos tienen una belleza tan particular que la UNESCO los ha incluido en la prestigiosa lista del Patrimonio Mundial. Los fiordos Geirangerfjord y Nærøyfjord han conseguido este título, lo que los hace estar junto a lugares tan ilustres como la muralla china, las pirámides de Egipto, las cataratas de Victoria y el Gran Cañón de EE.UU.
Esta decisión se basa en que los dos fiordos en cuestión se consideran unos de los parajes naturales más hermosos del mundo, donde se destacan las estrechas y empinadas montañas rocosas que alcanzan hasta 1400 metros sobre el nivel del Mar Noruego y se extienden 500 metros debajo del mismo. Además estos fiordos no sólo se encuentran entre los más conocidos de Noruega, sino que también constituyen zonas casi vírgenes de gran extensión (cada uno abarca más de 500 metros cuadrados). Asimismo, cabe destacar que entre ambos fiordos se halla el glaciar Jostedalsbreen que constituye el mayor glaciar del continente europeo.
Los fiordos noruegos nacieron a partir de varias eras glaciares a causa de las enormes masas de hielo que entonces cubrían el norte de Europa. Es el primer paraje natural noruego que se incluye en la lista de Patrimonio Mundial, pero se suma a otros cinco bienes culturales noruegos que están en la misma: Barrio de Bryggen en Bergen (1979), Iglesia de madera de Urnes (1979), Røros (1980), Pinturas rupestres de Alta (1985) y el Archipiélago de Vega (2004).
Vale destacar que los fiordos además de haber sido apreciados por la UNESCO, también lo han sido por la prensa internacional. En 2004, en la revista “National Geografic Traveler Magazine” se afirmó que estos dos fiordos se encuentran entre los mejores destinos turísticos inexplorados del mundo y el prestigioso periódico “Chicago Tribune” los ha incluido en su lista sobre “las siete maravillas naturales del mundo”.


1 comment
Comments feed for this article
Octubre 3, 2009 a 3:58 am
GERALDINE
JHON Y GERALDINE VISITARAN ESOS PARAJES MORUEGOS TAN HERMOSOS SERA NUESTRO REFUGIO DE AMOR …
QUE ASI SEA …